UN MENSAJE DE LULA DA SILVA DESAFÍA A LA JUSTICIA: SEGUIRÁ RECLUIDO EN EL SINDICATO DE LOS METALÚRGICOS

06 Abr 2018
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Luiz Inácio Lula da Silva sigue encerrado en el Sindicato de Metalúrgicos de San Pablo, donde se formó un cordón humano para evitar que las fuerzas de seguridad ingresen al lugar y se lleven detenido al líder y candidato a presidente el Partido de los Trabajadores.

Unos 30 mil manifestantes se agolpan en la puerta y llaman a resistir la orden de detención del juez Sergio Moro. Se esperaba que Lula se dirigiera a la multitud, pero finalmente eso no sucedió.

Gleisi Hoffmann, presidenta del PT, dijo: "Traigo un fuerte abrazo de nuestro presidente Lula. Me pidió que les dijera de su agradecimiento por la solidaridad. San Bernardo es la cuna del nuevo sindicalismo. En ese sindicato, Lula escogió para estar junto con el pueblo, los movimientos sociales y sindicales. Estamos bajo la mirada del mundo. Todos nos acompañan en forma atenta. Lula no desobedeció una orden judicial. El juez de Curitiba le dio la opción de ir allá. Lula dijo no y advirtió: 'Voy a convertirme en un símbolo de la resistencia de los trabajadores'".

Y cerró: "El Sindicato tiene una dirección pública y conocida por todo el mundo. Es aquí que estamos. Es aquí que nos quedaremos. El presidente Lula está adentro y aquí se quedará. Optamos por no ir a Curitiba para no confrontar. Pero que no esperen que vayamos de cabeza baja. Estamos al lado del restablecimiento de la normalidad democrática de nuestra sociedad".

Minutos después, Lula se asomó y volvió a saludar a los manifestantes.

Mientras se sucedieron los encendidos discursos de dirigentes sindicales y de diferentes partidos de izquierda y se venció el plazo de entrega, un representante del PT pidió calma. "Tranquilidad", rogó el orador y aclaró que el ex mandatario está esperando en la central gremial. Y agregó: "Moro está esperando que se rompa la tranquilidad. Lula no está incumpliendo la ley. Está en este sindicato, que es un lugar conocido por todo el mundo".

Condenado en segunda instancia a 12 años de prisión por corrupción, Lula tenía plazo hasta las 17 para entregarse voluntariamente a la Policía en la ciudad de Curitiba, después de que la Corte Suprema le negase un recurso de "habeas corpus" para evitar una orden de arresto.

"Atrincherado" en el segundo piso del edificio del gremio en San Bernardo del Campo, el ex mandatario no cumplió con la orden del juez Moro y siembra incertidumbre en la Policía Federal con su determinación de no entregarse en el sur de Brasil.

Según los trascendidos, Lula negociaba en las últimas horas para viajar en un jet privado a Curitiba. Sin embargo, hasta el momento, no se movió del conurbano paulista. No será considerado como un prófugo.

Toda la izquierda y el sindicalismo unidos

Antes de que Lula tomara la palabra, hubo encendidos discursos de dirigentes del PT, en lo que se instó a la "rebelión civil" y a la "desobediencia" al fallo del Tribunal Superior que en las primeras horas del jueves rechazó en fallo dividido la posibilidad de que siguiera en libertad.

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